¿Están tus oídos abiertos a Dios hoy? ¿Oyes la dulce voz del Señor hablando a tu corazón? Como embajadores del Reino de Dios, tenemos que aprender a escuchar a Dios hablando a lo más profundo de nuestro ser. Esto es lo que experimentaba Moisés:
“Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él” (Números 7:89). Sigue leyendo «¡Escucha a Dios!»