Cuando Dios habla, no lo hace al vacío. Como dice el profeta Isaías: “así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isaías 55:11).
Imagínatelo por un momento: ¡Al sonido de la voz de Dios, se creó el Universo entero! No hay nada más poderoso que la Palabra de Dios. La Palabra, el Verbo, Sigue leyendo «¡Su Palabra es Poderosa!»
En ocasiones estamos tan estresados por los ruidos de este mundo y de nuestra sociedad, que ya no sabemos ni qué es la paz. Es como si lucháramos constantemente contra un enemigo invisible.
En el evangelio de Juan podemos leer la historia de un hombre que llevaba muchos años enfermo. Este hombre estaba recostado junto al estanque de Betesda, y esperaba recibir algún día un milagro que le sanase de su enfermedad.
