¿Qué adjetivo escogerías para describirte a ti mismo? Algunos pensarían en términos negativos, tales como colérico, impaciente, envidioso… Otros, sin embargo, usarían términos más positivos, tales como alegre, generoso, humilde…
El deseo de Dios es que nos revistamos de Cristo. Del mismo modo que cada mañana vestimos nuestro cuerpo antes de salir, necesitamos igualmente vestirnos de Cristo. Esa, de hecho, es quizá una de las razones por la cual lees “Un Milagro Cada Día”, ¡y te felicito por ello! Sigue leyendo «¡Revístete del carácter de Cristo!»
Imagina la cantidad de oraciones que están subiendo a Dios en este mismo instante. Todas van a ser oídas, pero sólo algunas serán cumplidas, mientras que otras no lo serán. Varias veces me he preguntado por qué esto es así, y una vez, mientras oraba por ello, esto es lo que el Señor me mostró.