Cuando empieza a hacerse de noche, hago como tú: enciendo la luz. Esto me permite seguir trabajando, ya que en la penumbra es complicado hacer cosas.
Podemos extraer una lección de este pequeño gesto cotidiano: de la misma manera en la que necesitamos luz para orientarnos en la noche, necesitamos de la Luz perfecta de Cristo para ver claramente en nuestra vida. Sigue leyendo «¡Que se haga la luz!»
Generalmente, solemos hacer regalos en ocasiones especiales. ¿Sabes lo que pienso? Creo que Dios no espera a que lleguen esas ocasiones especiales para darnos regalos 🙂 ¡Dios no cesa de hacernos regalos continuamente! Sí, Su amor por nosotros es impresionante.
Como bien sabes, existen esencialmente dos tipos de barcos: los de motor y los de vela. Los de motor cuentan con su propia energía, y por lo general son ruidosos y contaminantes. Los de vela, por el contrario, necesitan el soplo del viento para poder avanzar.