Sin Jesús no podemos hacer nada. Es lo que dice Él mismo en Juan 15:5, “porque separados de mí nada podéis hacer”.
En efecto, ¿qué podemos hacer si no oímos el sonido de Su voz, si no recibimos sus instrucciones?
Jesús es el buen pastor que te acompaña cada día. Leemos en Juan 10:27-28, “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”. Sigue leyendo «¿Te has parado a escuchar a Jesús?»
Los días pasan, y cada uno de ellos es diferente. Cada instante es único, y puede estar cargado de gozo, de entusiasmo, o por el contrario de tristeza, de incomprensión e incluso desaliento.
Atraemos lo que esperamos. De hecho, tristemente muchas veces atraemos lo que tememos. Eso es lo que dice la Biblia: “Lo que yo siempre había temido me ocurrió; se hizo realidad lo que me horrorizaba” (
La vida puede a veces ser como una competición deportiva. La Biblia, de hecho, nos compara con atletas (mira
Cuando empieza a hacerse de noche, hago como tú: enciendo la luz. Esto me permite seguir trabajando, ya que en la penumbra es complicado hacer cosas.