Estos principios prácticos realmente van ayudarnos a mejorar como padres.
- Bendice a tus hijos. A los hijos les encanta que sus padres los elogien y estoy convencido de que ellos lo imploran. A medida que crecen tienen una tendencia a dirigirse hacia las personas que los afirman. Sé ese padre que bendice, para los niños no hay sustituto a la hora de recibir una bendición de Mamá y Papá durante estos años de formación. Esto construirá una imagen positiva de sí mismos que los impulsará a nuevas alturas espiritualmente, emocionalmente y en sus relaciones.
Ayer hablamos sobre el poder de la Palabra de Dios y de cómo Dios cumple Sus promesas. Sí, la Biblia contiene miles de promesas.
Cuando Dios habla, no lo hace al vacío. Como dice el profeta Isaías: “así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (
En ocasiones estamos tan estresados por los ruidos de este mundo y de nuestra sociedad, que ya no sabemos ni qué es la paz. Es como si lucháramos constantemente contra un enemigo invisible.