En medio de tus muchas ocupaciones diarias, hoy quiero invitarte a que te detengas por un instante, a que levantes tus ojos al cielo y a que medites sobre la majestad de la morada de Dios. Echa un vistazo a tu alrededor y observa cómo la tierra resuena con Su perfección, cómo la naturaleza se hace eco de Su belleza y Su sensibilidad.
Un día, el salmista también miró a su alrededor, y esta alabanza surgió de su boca: “Se extiende por los cielos su majestad, de sus alabanzas está llena la tierra” (Habacuc 3:3). Sigue leyendo «¡Déjate fascinar por Dios!»
¿Conoces el poder de la alabanza? Un canto que levanta el Nombre de Jesús tiene mucho poder. Cuando cantamos de todo corazón al Señor, además, eso trae liberación a nuestras vidas.
Aunque quizá tu ánimo esté un poco bajo en estos momentos, me gustaría animarte en este día a conservar tu fe en Dios.
Me gusta mucho este nombre de Jesús: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz” (
Hoy seguimos descubriendo los nombres del Hijo, tal y como Dios nos los reveló en su Palabra: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz” (