La Biblia dice: “Den, y recibirán… La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio”(Lucas 6:38).
Es un misterio, ¿verdad? Damos, y se nos es dado de vuelta.
¿Cómo es esto posible? En principio, si doy mi bocadillo a alguien, ¡me quedo sin él! A no ser que veamos las cosas desde una perspectiva diferente: doy un bocadillo, y recibo a cambio una sonrisa, una palabra de agradecimiento que me hace sentir lleno de alegría. Sigue leyendo «Da y te será dado de Vuelta»
Tenemos a menudo una mala imagen sobre la vulnerabilidad. La consideramos como una debilidad, como algo en lo que a veces caemos “por desgracia”, casi sin darnos cuenta.
A veces en la vida tenemos que enfrentar duros combates: nos toca sobrellevar la pérdida de un ser querido, sufrir un despido o tener una discusión dolorosa con una persona a la que queremos, entre otras cosas.
Cierto día, unas personas trajeron a Jesús unos niños pequeños para que los bendijera. Los discípulos, pensando que los niños molestarían a Jesús, lanzaron reproches contra estas personas.
Vivimos en una sociedad que nos empuja permanentemente hacia el consumo. Sin embargo, no creo que una casa, un coche o el último smartphone puedan satisfacer las necesidades profundas de nuestro corazón, aunque tenerlos sea algo agradable. Nos gusta creer que la felicidad está en lo que poseemos.